| HISTORIA |
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Nuestras playas, a raíz de las subidas
y bajadas de mareas, se fueron quedando sin arena, por lo que no había
suficiente playa para las personas que pudieran venir en verano, con lo
cual, se gastaron una fortuna para sacar arena del fondo del mar y volverla
a poner, aprovechando y alargando los metros de ancho de playa, y ahora,
hasta llegar al mar hay una buena tira de metros. ¿Beneficio? Una playa enorme, donde entran muchas más personas. ¿Disfunciones? Una arena gruesa en vez de la fina que tenía anteriormente. Antes, la playa de Segur tenía diferentes escalones, 2 para ser más concreto. Entrabas en el agua y tenías que andar bastante para que el agua te cubriera. Y unos metros después de esa distancia en la que el agua casi te cubre, encontrabas un segundo escalón, donde el agua te llegaba otra vez al abdomen. Ahora, hay escalones inesperados en los que si tienes el agua por los muslos, puede llegarte perfectamente a la cintura con sólo andar un paso más, sin previo aviso. Si a eso le añadimos el gran contingente de personas que se acumulan, ten en cuenta que, a no ser que te vayas muy al fondo, tendrás personas a menos de un metro. No es una playa para bañarse, o jugar al disco… ahora es una playa para que la gente esté tumbada tostándose, o dentro del agua con su propio espacio. No es de extrañar, porque con la de cantidad de edificios de pisos que existen, si contamos toda esa gente que viene, nos falta playa. No hablemos de las personas que entran con el coche ya en la playa… Pero hay algo que está claro: cada zona tiene el turismo que se merece. Y el turismo de calidad, va a sitios determinados. Sólo se aprecia con regularidad la existencia de policías en Segur, en épocas de llenados de gente (semana santa, verano) particularmente en los días de mercado (popularmente, “mercadillo”). Segur desde que lo conozco siempre ha gozado de un largo, inmenso, “mercadillo”. En el que se producen los conocidos “estiramientos de bolsos” y ahí es cuando la policía aparece. Por no hablar de la gente que nos invade. No se exagera cuando se dice que si durante el invierno viven cerca de 5.000 personas, al llegar el verano, no se dobla ni triplica. Llegan a convivir casi juntas 50.000 personas entre los hoteles, apartamentos, pisos, casas o estudios. Todos aquellos edificios que han estado todo el año con las ventanas cerradas y persianas bajadas, se llenan de gente. En 1999 se vendió el último solar en primera línea de mar en Segur de Calafell. Toda la zona de debajo de las vías están edificados con pisos diminutos, con su piscina (teniendo la playa a menos de 50m...!!) Toda esa gente es la que cuando vas al Caprabo a comprar te la encuentras en el aparcamiento, con sus chándals. Es divertido diferenciar a la gente que vive en Segur de la gente que viene de fuera, porque los fines de semana se enfundan su chandal, señal de que ellos no tienen nada que hacer más que ponerse cómodos, ir a comprar, pasearse y creerse alguien por tener un apartamento (o cuchitril) en Segur de Calafell. Y… estarán de acuerdo conmigo las personas que trabajan de cara al público lo estresante que puede ser esta gente. Son personas de las ordinarias, que creen que esto es jauja o que aquí se puede aparcar en doble fila, o en los vados, y la coña marinera viene cuando te comentan que aquí las cosas están más caras que donde viven. Gracias a la vigilancia, observamos que siempre después de un fin de semana aparecen nuevas pintadas en paredes, nuevos bancos rotos, nuevas papeleras destrozadas. La pregunta es ¿por qué entre semana no ocurre? ¿por qué siempre después de los fines de semana? ¿Es la gente de fuera quien lo hace? ¿Qué se hace para evitarlo? Pensar en hacer más cosas, para que Segur sea un pueblo (o quizá ahora ya no sea una urbanización, si no un barrio anexado a Calafell, el gran y riguroso Calafell) con parques, con cines, con supermercados, eso es importante. Que tenga una gran infraestructura, que pueda ofrecer servicios al turismo y personas del fin de semana (los que viven entre semana, pueden disfrutar con tranquilidad y espacio, entre semana claro). Ahora, tener en cuenta si la gente lo aprecia o si lo cuida, da lo mismo. Si te acercas al cine, y hay desperdicios y basura del McDonalds desparramada por el suelo, la imagen que se ofrece no es la idónea, pero no importa. Basuras rotas destrozadas… qué más da… Ahora dispondremos de mucho más gracias a la ampliación del nuevo puerto de Segur, lo importante es sacar dinero... luego tal como quede el pueblo es lo de menos. Ahora dispondremos de un extenso puerto, de ningún solar para edificar, ningún edificio con el que sentirse identificado porque todos los están exterminando y con ello también exterminarán la montaña del inolvidable "Mazinger" pero qué más da, no sé a qué pueblo escuchan nuestros gobernantes pero debe ser otro. Se puede evolucionar, pero civilizadamente. Y en Segur, el civismo está en discordancia con los fines de semana. |
| www.segurdecalafell.net 2002 Juzguen si han cambiado las cosas... o no. |